INTRODUCCIÓN
Las lámparas de descarga
Denominamos tubos fluorescentes a un tipo de lámparas llamadas
genéricamente lámparas de descarga. Desde su invención
son una seria alternativa a las lámparas incandescentes (la clásica
bombilla) debido a que tienen mucha más eficiencia. Por ello
son mucho más económicas y ecológicas.
En este tipo de lámparas la emisión de luz se consigue por la
excitación de un gas a base de descargas eléctricas entre dos
electrodos. Según el gas contenido y la presión a la que esté sometido
tendremos distintos tipos de lámpara de descarga, cada
una con características propias.
Lo que conocemos como tubos fluorescentes son lámparas de
vapor de mercurio a baja presión. A pesar de la descripción cada
día contienen menos mercurio.
Están formados por un tubo de vidrio cubierto por la parte interior
de una sustancia fluorescente. En cada extremo hay un
electrodo o cátodo de wolframio cubierto de una sustancia que
emite electrones. Cuando los electrones pasan a través del gas, éste despide rayos ultravioleta invisibles que al pasar a través de
la sustancia fluorescente se convierten en luz visible.
Los elementos auxiliares
El funcionamiento de las lámparas de descarga requiere normalmente
la presencia de elementos auxiliares, como los cebadores
y los balastos. Los cebadores o ignitores provocan un breve
pico de tensión para vencer la resistencia inicial del gas entre
los electrodos y poder así iniciar la descarga. Los balastos sirven
para limitar la corriente que atraviesa la lámpara y evitar un exceso
de electrones que dañaría e incluso podría llegar a destruir
la lámpara.

La eficacia
La eficacia de las lámparas de descarga no depende sólo de la
lámpara en sí, sino también de los elementos auxiliares cuya eficacia
varía según el fabricante. En la lámpara se puede perder
energía en forma de calor o en forma de radiaciones no visibles,
como la ultravioleta o la infrarroja. El tipo de lámpara determinará
si se pierde más de una forma o de otra. En las lámparas de
descarga la eficacia suele oscilar entre 35 y 95 lm / W.
Características de duración
La duración de las lámparas se va agotando por diversos factores.
El primero es el ennegrecimiento del tubo debido a que el
material emisor de electrones que recubre los electrodos se deposita
poco a poco. En las lámparas que utilizan sustancias fluorescentes,
estas sustancias pierden gradualmente su eficacia.
En segundo lugar el material que recubre los electrodos se agota
y degrada lentamente, lo que deteriora los componentes de
la lámpara. Otras causas pueden ser pérdidas de gas, como en
las de alta presión, o los cambios graduales en la composición
del gas.
Algunos factores externos como la temperatura y el número de
encendidos afecta a la durabilidad de las lámparas de descarga.
En función del modelo se verán más o menos afectadas y de
distinta manera. El número de encendidos es muy importante
porque afecta a la sustancia emisora de electrones y determina
en gran medida su deterioro.
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